Columna de opinión:
Cuando el evangelio contradice el flujo de caja: ¿por qué se movilizan los sindicatos de educación privada hoy?
Por Arturo Concha Fernández
"La caridad comienza donde termina la justicia. No se puede dar como limosna lo que se debe por derecho y por justicia. El salario justo y las condiciones dignas son el primer deber moral".
Alberto Hurtado Cruchaga, S.J
El lunes 19 de octubre de 2026, el Sindicato Único del Colegio San Ignacio El Bosque de Providencia inició la primera huelga legal de su historia. Con anterioridad, el 7 de septiembre, el Sindicato docente del Colegio Calasanz de Ñuñoa comenzó una huelga que duraría una semana y movilizaría a toda la comunidad educativa, estudiantes, padres y apoderados, músicos, actrices y actores vecinos del establecimiento y rostros de medios de comunicación. Finalmente, la organización y la empresa educacional llegaron a un acuerdo y las actividades se retomaron con normalidad.

¿Qué ocurre en una institución educativa privada incapaz de llegar a un acuerdo con sus trabajadores? ¿Cómo opera la dicotomía entre el proyecto educativo, la vida de sus santos fundadores y la doctrina social de la Iglesia a la hora de redistribuir la riqueza producida al interior de estas instituciones educativas? ¿Cuándo termina la misión y la visión del colegio y comienza la operación y lógica empresarial privada? ¿Alberto Hurtado Cruchaga estaría de acuerdo con el proceder de los administradores del Colegio San Ignacio, ubicado en la calle Alonso Ovalle (donde el propio santo fue exalumno) y El Bosque, ambos establecimientos que paralizaron clases a través de la huelga por la intransigencia de la gerencia de administración?
Cuando la empresa educativa diluye el milagro y las huelgas desnudan a los colegios confesionales
El 15 de julio de 2025 El Diario El Mercurio en su versión digital titulaba: “Huelgas en colegios particulares han dejado al menos a 5 mil alumnos sin clases en la capital”. Con su enfoque acostumbrado, el Decano describe el conflicto laboral y sus “víctimas” evitando indagar en las causas que producen las huelgas legales en establecimientos de élite donde, supuestamente, estas situaciones no debiesen ocurrir. Y no es primera vez que este diario se centra en este fenómeno ya que, en otra nota de prensa del 4 de octubre de 2024 escribía a sus lectores: “Mayor organización de colegios particulares tensiona a comunidades e interrumpe clases”.
Para este diario ya no es posible ignorar o aminorar los movimientos huelguísticos de las organizaciones sindicales de trabajadores y trabajadoras de la educación particular. Esta visibilidad se debe, primordialmente, a la incesante movilización, capacitación y formación no solo de las dirigencias, sino de las propias bases.

Huelga Sindicato Colegio San Ignacio El Bosque. Créditos: The Clinic
Son estos mismos trabajadores quienes hoy evidencian las incongruencias del proyecto educativo al que pertenecen -muchas veces incluso en su doble rol de funcionarios y apoderados- frente a las respuestas intransigentes de gerencias que no tienen por costumbre dialogar en igualdad de condiciones con los sindicatos de trabajadores de la educación privada. Y es en ese preciso momento, cuando aquel trabajador que cree legítimamente en un proyecto educativo y confesional y en su Iglesia, comienza a percibir y vivenciar la disonancia entre lo que se predica todos los domingos en la capilla del colegio, y la forma real en que la institución reconoce salarial y dignamente las funciones de su cuerpo docente y administrativo.
El discurso de la “familia”, “la comunidad educativa” o “la visión y misión de la congregación” entra en contradicción evidente entre lo que se dice y lo que se hace al interior de estos colegios, sobre todo cuando lo que se disputa es una distribución de los recursos que produce la actividad de profesores y asistentes de la educación.
Mención aparte merecen los padres y apoderados de estos establecimientos: rápidamente comienzan a circular mensajes violentos en los WhatsApp de cursos, en las conversaciones informales e incluso en las redes sociales del sindicato en huelga; la ficción de la familia se disloca profundamente y el cliente educacional exige el lugar por el que paga mensualmente para dejar a sus hijos mientras ellos trabajan (poco o nada se habla de los aprendizajes en los comentarios en redes sociales).
¿Qué haría Cristo en mi lugar?
La Congregación de los Escolapios (que administran el Colegio Calasanz de Ñuñoa) y la Compañía de Jesús (involucrada en la gestión interna del Colegio San Ignacio El Bosque) han visto que, en los últimos meses, sus establecimientos educativos de larga tradición en el sector privado se han enfrentado a la huelga legal, tras no alcanzar un acuerdo razonable con los sindicatos.
En columnas anteriores hemos insistido en que, hace al menos una década, el concepto de “aristocracia docente” quedó atrás. Esto ocurre a medida que las contradicciones entre el discurso de la empresa educacional, y las sucesivas negociaciones colectivas que buscan la redistribución de ingresos, colisionan derivando en conflictos laborales como la huelga. Subjetivamente las profesoras y profesores y asistentes de la educación de estos establecimientos abandonan el miedo. Se unen así través de la única herramienta que existe para salvaguardar sus intereses económicos, proteger su salud física y mental, y resguardar su vida laboral y familiar: el sindicato.
¿Qué haría Cristo en mi lugar? Se preguntaba Alberto Hurtado Cruchaga, S.J quien fue denominado en múltiples ocasiones como “cura rojo” por una oligarquía enceguecida por el privilegio; una élite con un evangelio basado más en el rito y en la convención social, que en la escritura y acción que le da sentido al cristianismo.
Más de 70 años después la pregunta del sacerdote jesuita aún resuena en quienes integran comunidades católicas educativas que, a su vez, operan como empresas privadas (aunque no estén en condiciones de reconocerlo). La mayor acción sindical, sin duda, seguirá poniendo en evidencia la tensión entre lo que se “predica y practica”.
Las experiencias de estos movimientos huelguísticos quedan en la memoria colectiva de los trabajadores, que buscan mejores condiciones laborales. Al final del día, estas instituciones perciben recursos económicos, pero a menudo omiten que esas matrículas existen gracias a la labor y vocación de quienes desarrollan su actividad al interior de sus aulas.
En definitiva, estas movilizaciones sientan un antecedente histórico que obliga a la educación confesional de élite a enfrentarse a sí misma y demostrar si sus valores cristiano-católicos son reales o mera retórica mercantil. El conflicto sociolaboral ha expuesto sin tapujos cómo la ficción de la "familia escolar" es desgarrada cuando el apoderado adopta el rol de cliente educacional, reduciendo el colegio a una exclusiva guardería cuyo fin es logístico y no educacional.
En este punto, se vuelve evidente que la cruz y el flujo de caja se presentan como naturalezas antagónicas; mientras la primera exige resituar la justicia social como un deber fundamental, el segundo opera bajo la inefable aritmética del mercado que trata a profesores y asistentes como cifras o números sin historia ni humanidad. De persistir al interior de los colegios católicos privados esta ideología que valoriza los objetos y las métricas por sobre los valores humanos, la solidaridad, el conocimiento, la contemplación estética, el arte y la ciencia, la pregunta del padre Alberto Hurtado continuará interpelando a aquellos que se visten con su sonrisa y sus obras, mas no con su férreo compromiso con la construcción de un mundo más justo. Esto incluye, por cierto, a quienes con sus manos y sus mentes lo construyen día a día: los trabajadores y las trabajadoras.
Arturo Concha Fernández.
Profesor y Dirigente Sindical
Referencias Bibliográficas:
Gotschlich, D. (4 de octubre de 2024). Mayor organización de sindicatos de colegios particulares tensiona a comunidades e interrumpe clases. El Mercurio / Emol. https://www.emol.com/noticias/Nacional/2024/10/04/1144543/huelga-colegio-la-maissonette.html
Huelgas en colegios particulares han dejado al menos a 5 mil alumnos sin clases en la capital. (15 de julio de 2025). Emol / El Mercurio. https://www.emol.com/noticias/Nacional/2025/07/15/1172187/huelgas-colegios-particulares-de-santiago.html
Hurtado, A. (2004). Un fuego que enciende otros fuegos: Páginas escogidas (M. Horvath, Comp.). Centro de Estudios y Documentación Padre Alberto Hurtado.
Hurtado, A. (2013). Humanismo social. Ediciones Universidad Alberto Hurtado. (Trabajo original publicado en 1947).
Torres, F. de. (2026). Negociar para humanizar: Sindicalismo y resistencia en la educación privada. FESICOP Ediciones





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